Beast of Reincarnation: Game Freak sale de Pokémon y le sale bien

Cuando escuchás “Game Freak”, pensás en Pokémon. Es automático. Treinta años haciendo el mismo tipo de juego construyeron esa asociación en la cabeza de todos. Por eso, cuando el estudio anunció Beast of Reincarnation, un action RPG oscuro, difícil y con estética de souls-like, más de uno levantó la ceja. ¿Los de Pikachu haciendo un juego que se parece a Sekiro? Sonaba raro. Sonaba a experimento que podía salir mal.
Bueno, salió, hoy 4 de agosto, para PC, PS5 y Xbox Series. Y la sorpresa es que salió bien. Muy bien, de hecho.
Beast of Reincarnation es el primer AAA de Game Freak que no tiene absolutamente nada que ver con Pokémon, y funciona como una declaración de intenciones: el estudio puede hacer mucho más que capturar monstruos. Vengo siguiendo este lanzamiento con curiosidad desde que se anunció, y ahora que las reviews están saliendo, el panorama está bastante claro. Te cuento todo.

Un Japón postapocalíptico y una maldición que lo devora todo
La historia te sitúa en un futuro lejano, un Japón devastado donde la humanidad fue casi erradicada por algo llamado la Plaga (Blight, en inglés), una maldición ambiental que fusiona la fauna con la flora y corrompe todo lo que toca. Es un mundo en decadencia, hermoso y letal en partes iguales, donde la naturaleza se volvió tan bella como mortal.
En ese escenario aparece Emma, la protagonista. Una joven nacida bajo los efectos de la corrupción, con poderes especiales ligados a su propio pelo infectado por la Plaga, y armada con una katana. No es una heroína cualquiera: es una Selladora, alguien con la capacidad de enfrentar las criaturas corrompidas que infestan este mundo.
Si te suena familiar el planteo, es porque lo es. La premisa de “mundo corrompido, heroína con poderes especiales” la vimos muchas veces. Y ese es, según casi todas las reviews, el punto más flojo del juego: la narrativa es competente pero tradicional, sin un gancho lo suficientemente fuerte como para volarte la cabeza. La historia cumple, entretiene, pero no es lo que te va a mantener pegado a la pantalla.
Lo que sí te va a mantener pegado es otra cosa.
El combate: acá está la joya
Donde Game Freak puso toda la carne al asador es en el sistema de combate, y ahí es donde Beast of Reincarnation brilla de verdad. Las reviews son casi unánimes en esto: es uno de los sistemas de combate más intensos y satisfactorios de los últimos años dentro del género.
El corazón del sistema es el parry, al estilo Sekiro. Emma usa su katana para desviar ataques enemigos en el momento justo y encadenar combos rápidos y letales. Es ese tipo de combate de precisión donde cada enfrentamiento se siente como un duelo, donde leer al enemigo y responder en la fracción de segundo correcta es la diferencia entre la vida y la muerte. Si jugaste souls-likes, ya sabés de qué hablo. Si no, prepárate para morir bastante hasta agarrarle la mano.
Pero acá viene el toque distintivo, lo que separa a este juego de otros del montón: Koo, el compañero de Emma. Un lobo grande que pelea a tu lado y que podés controlar en pleno combate. Con solo apretar un botón, pausás la batalla para darle órdenes a Koo, que tiene sus propias habilidades mágicas: puede aturdir enemigos, ralentizarlos, hacer daño en área, e incluso curar a Emma.
Este sistema dual, la acción en tiempo real de Emma combinada con las habilidades tácticas de Koo, es lo que le da personalidad propia al combate. No es solo “otro juego de parry con katana”. Es un baile entre dos personajes que se complementan, y cuando le agarrás el ritmo, se vuelve profundamente adictivo. El vínculo entre la chica y su perro, además, funciona muy bien en lo emocional, y termina siendo uno de los mejores aspectos del juego.
Las comparaciones inevitables: NieR, Sekiro, Princess Mononoke
Cuando un juego es difícil de encasillar, la crítica recurre a comparaciones para explicarlo. Y con Beast of Reincarnation, las comparaciones vuelan por todos lados. Las más repetidas: el combate de Sekiro, la narrativa y el tono de NieR: Automata, y la estética de la naturaleza corrompida que evoca Princess Mononoke de Studio Ghibli.
Algunas reviews van más lejos y lo emparentan con los clásicos de la vieja Japan Studio, como Shadow of the Colossus e Ico, esos juegos con atmósfera melancólica y sentido de descubrimiento. Otros lo describen como si gente de Stellar Blade, PlatinumGames y FromSoftware se hubieran juntado a diseñar un juego de acción.
Que un título genere estas comparaciones con semejantes pesos pesados ya dice algo. No significa que esté a la altura de todos ellos, pero sí que Game Freak apuntó alto y, en varios aspectos, dio en el blanco.

Lo que no funciona tan bien
Sería deshonesto vendértelo como una obra maestra sin fisuras, porque no lo es. Beast of Reincarnation tiene sus problemas, y conviene que los tengas claros antes de comprarlo.
El primero, ya lo mencioné: la narrativa. La historia es genérica y, en algunos tramos, confusa de seguir. El juego arranca a mil por hora tirándote información encima sin explicar mucho, y aunque después las respuestas terminan siendo satisfactorias, el arranque puede resultar desconcertante.
El segundo es el ritmo. Con una duración de unas 30 horas, el juego tiene bajones notables, sobre todo en las secciones narrativas, donde la cosa se vuelve repetitiva e incluso aburrida. Vas a querer saltarte cinemáticas para volver a lo que importa: pelear.
El tercero es el apartado visual. Game Freak avisó de antemano que los gráficos no eran su prioridad, y se nota. El juego se ve bien en general, pero queda por debajo de las grandes producciones de otros estudios. Hay algunos problemas técnicos reportados también. Si sos quisquilloso con el aspecto gráfico, tenelo en cuenta.
También se le señala poca variedad de enemigos y entornos que se repiten. Son las costuras típicas de un estudio saliendo de su zona de confort por primera vez.

¿Vale la pena?
Acá está la pregunta del millón, y mi opinión es clara: sí, sobre todo si te gustan los souls-likes y los juegos de acción con combate exigente. Beast of Reincarnation no reinventa la rueda ni va a quedar en la historia como un clásico intocable, pero es una propuesta sólida, divertida y con una identidad propia gracias al sistema de Emma y Koo.
Lo más valioso de todo, más allá del juego en sí, es lo que representa: Game Freak demostrando que tiene fuelle para mucho más que Pokémon. Es una base genuina sobre la que ojalá el estudio siga construyendo. Si esto es lo que logran en su primer intento serio fuera de su zona de confort, imaginate lo que pueden hacer con una segunda o tercera iteración.
Un dato que suma: el juego llega a Game Pass desde el día uno, así que si sos suscriptor, no tenés excusa para no probarlo. Y si venís buscando algo intenso en un año que viene carísimo para el bolsillo gamer, esta es una opción a tener muy en cuenta, algo de lo que ya hablé cuando analicé por qué 2026 es el año más caro para ser gamer.
En un mercado saturado de souls-likes, que un estudio como Game Freak logre destacar con su primer intento es notable. Beast of Reincarnation no es perfecto, pero es de esos juegos que se disfrutan por lo que hacen bien, y lo que hace bien, lo hace muy bien. Si te gustó el combate exigente de otras propuestas del género que cubrí, como el roguelite de Saros de Housemarque, este tiene ese mismo ADN de dificultad recompensante.
Game Freak salió de su zona de confort y le salió bien. Y eso, viniendo de los que llevan treinta años haciendo Pokémon, es una de las sorpresas más lindas del año gamer.
Imágenes: © Game Freak / Fictions. Utilizadas con fines editoriales e informativos.
Escrito por nicokoma — fundador y editor de Play is Life. Más de 20 años jugando videojuegos, con foco en PS5 y PC. Diseñador multimedial con experiencia en medios digitales. Análisis y guías basados en partidas propias, capturas reales y criterio acumulado.
Última actualización: 04/08/2026


